Hoy he asistido a la terminación de las V Jornadas por el río Gállego en Santolaria (gracias por la ronda, las pastas y el vino). Al cruzar sobre el puente de hierro una vez más me he quedado impresionado por el río. Bajaba espectacular entre ese paisaje tan impresionante que rodea todo su discurrir por nuestra comarca. Y una vez más me he preguntado como es posible que en Huesca y la comarca no acabemos de entender del gran valor que con su discurrir natural supone.
Huesca tiene en las puertas una auténtica oportunidad si es capaz de entender que el turismo de naturaleza, cultural y de aventura es uno de los sectores emergentes con más potencialidad. Según el “Informe Económico y Empresarial del Reino de los Mallos” presentado en junio del pasado año las actividades de aguas bravas en el río Gállego suponen un beneficio de casi nueve millones de euros al año para la zona y, en el entorno más próximo al río hay en torno a cincuenta empresas relacionadas con la actividad. Pueblos como Murillo han visto crecer espectacularmente su población, especialmente la joven, en los últimos años. Pero todo esto no es sino la punta del iceberg que esconde muchas más posibilidades que se han visto cercenadas con las propuestas de embalses, grandes o pequeños, como el de Biscarrués.
La ciudad de Huesca puede resultar enormemente beneficiada si contribuye a que este potencial se mime e impulse de forma integral. Junto con nuestra Sierra de Guara, que ya tiene una fórmula de protección, la vocación de ese gran territorio llamado Reino de los Mallos y que incluiría elementos tan contundentes como el Castillo de Loarre, los Mallos de Riglos y Agüero o el Cañón del Gállego no puede ser otra que la de configurarse como otro gran espacio regido bajo alguna de las fórmulas de protección existentes. Se ha de ser ambicioso porque es una oportunidad, la mejor, buena para toda la comarca de Plana de Uesca y buena para nuestra ciudad.
El complemento que con estos espacios encontraría nuestro futuro como ciudad de Congresos, Convenciones o Exposiciones y, más allá de esto, nuestro papel turístico como cabeza de puente al Pirineo resulta evidente. Además, pocas ciudades pueden presumir de tener a quince minutos semejantes maravillas y eso es calidad de vida que a la definitiva, para los ciudadanos y ciudadanas, es lo que importa.
Por ello no acabo de entender como todavía hay quienes ponen trabas a una apuesta decidida en este sentido y miran para otro lado o, lo que es más grave, apoyan que se pueda destruir una parte de este rico territorio inundando parte del cañón del Gállego. Sólo una tozudez basada en modelos de desarrollo periclitados o falta de imaginación y visión de futuro podrían explicarlo. En todo caso no creo que haya paises del siglo XXI y civilizados que todavía tengan dudas al respecto.
Salud y Vida para el Río Gállego
Río Gállego: Una oportunidad para Huesca y comarca
29 04 2007Comentarios : 4 Comentarios »
Categorías : Cultura, Deportes, Fomento, Medio Ambiente