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Y en este ligero repaso a las políticas reales, que son las que de verdad han de servirnos a la hora de hacer balance de las políticas de los partidos, me detengo en las cuestiones medioambientales impulsadas, o mejor dejadas de impulsar, en nuestra ciudad:

  • Nuestro vecino río Gállego sigue amenazado por la construcción de un embalse en Biscarrués. A pesar de que ya resulta evidente que el caudal de nuestros ríos disminuye de forma alarmante, que las nuevas directivas europeas estan impulsando nuevos valores para la gestión de las masas de agua, que la tecnología ha puesto a nuestra disposición herramientas de gestión ni soñadas hace cien años que permiten un uso racional del recurso o que el derecho a vivir en la tierra que vio nacer a cualquier ciudadano o ciudadana es algo que nunca debió conculcarse, el PSOE sigue empeñado en ser heredero de la rancia política hidraúlica del siglo pasado, en lugar de vanguardia para nuevas formas de bien hacer. Pero nuestro cercano caso desgraciadamente no está solo. ¡El desastre de Jánovas, Itoiz, recrecimiento de Yesa, El Val, Mularroya, …… son hijos suyos!. Y del TRASVASE ¿ya veremos?.
  • Las agendas locales XXI son algo que se está imponiendo en las ciudades que tienen un mínimo de sensibilidad medioambiental. En Huesca parecemos vivir el mundo feliz en el que la buena accesibilidad, ahorro energético, reciclado completo de residuos, gestión eficaz del agua, impulso a las economías sociales, …. sean metas logradas. Lejos de ello, y gracias al PSOE, ni tan siquiera tenemos un borrador de agenda que permita poner en marcha un proceso participativo para elaborarla.
  • El año 2002 se vendió a “bombo y platillo” que Huesca tendría una ordenanza solar que , se supone, habría de contribuir a consolidar un nuevo enfoque de los aspectos energéticos y su impacto ambiental en la edificación en general y en el sector residencial en particular. Seguimos siendo una ciudad que pasa de las energías renovables (ya veremos en qué queda el reciente anuncio para aprovechar el biogas del vertedero) gracias al escaso valor que el PSOE les da, y su escasa conciencia para localmente intentar combatir el efecto invernadero y el calentamiento global.
  • En Huesca la movilidad resulta impropia de una ciudad de nuestro tamaño. Coches usados en exceso por el centro de la ciudad, paralización total de los proyectos de peatonalización, transporte colectivo que ve como pasan los años sin materializarse un servicio digno de tal nombre, nulas medidas para impulsar el uso de la bicicleta, …. El PSOE ni quiere un Plan de Movilidad ni pone en marcha medidas que puedan hacerlo innecesario. La consecuencia, ¡más CO2 a la atmósfera!
  • El equipo de Gobierno del PSOE ni tan siquiera se ha aplicado en cumplir el unánime acuerdo plenario de marzo de 2005, propuesto por ellos, para la incorporación de Huesca a la Red española de Ciudades por el Clima.

Así pues que nos vendan lo que quieran en la retórica de los discursos. La realidad nos dice que el PSOE en esto del medioambiente ¡FLOJICO TIRANDO A MAL!. Y por desgracia no sólo en Huesca.