El ocio y la calle

14 02 2009

van-gogh-vincent-terrasse-de-cafe-la-nuit-4800220Analizar el problema del ocio y más en concreto del ocio nocturno no puede hacerse sin mirar cual es el modelo social que estamos configurando y cómo en él se están introduciendo propuestas de organización del espacio urbano y consumo importadas de otras latitudes que poco tienen que ver con nuestras formas de hacer en el pasado. Y como en toda globalización aparecen cosas buenas pero muchas absolutamente indeseables.

Nadie duda que estamos ante un problema complejo que viene de antiguo, enmarcado en una problemática más general como es la del ruido, pero tampoco podemos dudar de que existen mecanismos y medios legales para disminuirlo y controlarlo. En todo caso hemos de partir del hecho de que el vecino es siempre la parte más débil y que frente a su derecho al descanso, por cierto una conquista histórica de la clase trabajadora, no cabe argumentar en el mismo plano el derecho al ocio. Bueno puede haber derecho al ocio pero nunca a practicarlo de forma que haga insoportable la vida de nuestros convecinos en determinadas zonas de la ciudad.

No podemos permitir que en nuestra ciudad haya personas que no puedan dormir 2 ó 3 noches cada semana, muchas veces niños pequeños; otras que tengan que marchar de su casa los viernes; que se devalúe el precio de viviendas que en muchos casos son de personas mayores y no tienen posibilidades de trasladarse de estas zonas, incidentes callejeros, etc. Por eso, cada vez más, la justicia está dando la razón a vecinos que plantean pleitos por estas cuestiones.

No tengo la solución mágica para resolver un problema que tantos quebraderos de cabeza está dando en tantas ciudades pero sí tengo claro que ésta no pasa por propuestas simplistas, anunciadas de forma apresurada y dando palos de ciego a ver si suena la flauta por casualidad y lo que el raciocinio no ha aportado lo pueda aportar alguna milagrosa diosa fortuna. Eso me parece la propuesta de Fernando Elboj relativa a crear un área de ocio en el Área 11 , que creo tiene mucho de maniobra ante un problema como el de la reapertura de la Manhattan que tenemos encima de la mesa.

Mi opinión personal es que esta propuesta surge con una doble finalidad. Por una parte se lanza el mensaje de que el ocio cabe en las áreas industriales, no olvidemos que éste es el uso previsto para esta zona, y con ello se dan argumentos para asumir que opciones como la Manhattan pueden estar en polígonos industriales. Por otra parte se pretende ganar tiempo al poner encima de la mesa algo que es evidente no se va a desarrollar mañana pero crea lo que yo llamo “palabras símbolo” a las que luego se apelará ante cualquier problema relativo al ocio nocturno. Algo así como, hoy no podemos hacer nada pero no os preocupéis que la Zona de Ocio es la solución. Cualquiera que entienda un poco de urbanismo sabe que es imposible poder materializar nada en unos suelos como los aludidos en un periodo inferior a cuatro años. Para entonces ya veremos.

En cualquier caso tengo muchas dudas sobre la propuesta, porque o mucho me equivoco o va a ser incidir más en ese modelo tan poco mediterráneo que tiende a crear ciudad a partir de espacios especializados desgajados de la ciudad consolidada. El comercio, las oficinas, las sedes administrativas, los pequeños negocios y también los bares me gusta que estén repartidos por la ciudad porque eso es lo que genera ciudades vivas y no espacios llenos de casas y escasos de vecindad.

Tengo mis dudas porque quienes lanzan este tipo de propuestas no especifican qué quieren que haya en estas zonas y, sobre todo, si quieren que toda la actividad nocturna ligada al ocio termine recalando allí. Otra cuestión es si piensan en un espacio que en la práctica termina siendo comercial y de paso alberga salas de cine, restaurantes,  boleras y alguna que otra discoteca. Es decir algo muy americano y que algunos que hoy lo preconizan combatieron con ardor cuando se planteaba en nuestro vecino término municipal de Quicena. Por cierto, que para algo así y ya que PLHUS se está convirtiendo en logistico-industrial-comercial-loquehagafalta, no se si no sería mejor pensar en ese emplazamiento.

La propuesta concreta del Área 11 tiene el inconveniente añadido de que requerirá obligatoriamente el uso del vehículo, propio o público, y yo soy de los que si algo quieren en una noche que salen a tomar unas copas y estar con los amigos es olvidarse de coches y andar por las calles. Y sé que somos muchos los que pensamos así.

Por otra parte no debemos olvidar que estas apuestas para encerrar el ocio nocturno, una vez en  marcha pueden dar lugar a problemas añadidos que en algunas ocasiones han llevado a su fracaso y a la necesidad de replantear el funcionamiento mirando a las viejas fórmulas del ocio repartido. Como detalle podemos mirar a Barcelona o San Sebastián.

Finalmente pienso que usar más de 60.000 m2 de suelo municipal que podría dedicarse a potenciar nuestro débil tejido industrial para actividades de ocio vuelve  a ser errar en lo que deben ser las prioridades de uso de los recursos públicos.

Puestas así las cosas ¿qué podemos hacer ?. De ello hablaré en la siguiente entrada.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: